PLN – Evangélicos: una componenda que desató tormentas

La elección como presidente legislativo del pastor evangélico Gonzalo Ramírez parece ser el último episodio de una alianza que se ha venido fraguando y consolidando desde hace años entre el Partido Liberación Nacional (PLN) -al menos el sector afín al candidato Antonio Alvarez Desanti-, y el movimiento evangélico fundamentalista.

Según trascendió en medios de prensa este miércoles, dos días antes de la elección del directorio, Antonio Alvarez como presidente de la Asamblea y el resto del directorio legislativo rindieron un homenaje a la Alianza Evangélica Costarricense, de la que forma parte el Partido Renovación Costarricense (PRC) del diputado Ramírez.

Ante los ataques de quienes repudiaron este contubernio político, el candidato verdiblanco argumentó que el homenaje tenía el propósito de reconocer la “gran labor social” desplegada por la Alianza Evangélica, sobre lo cual no aportó ningún dato.

Esta cercanía entre el PLN y las agrupaciones evangélicas sugiere “una penetración de la derecha cristiana fanática” en la política costarricense, opinó el diputado oficialista Ottón Solís.

Es el mismo fenómeno que se ha dado en Estados Unidos, pero “aquí en el terruño ha sido facilitada por los 18 legisladores de Liberación Nacional, entre ellos su candidato presidencial”, lamentó Solís.

Solís perdió la elección a la presidencia del Congreso ante Ramírez por una diferencia de dos votos (26 a 24), gracias al apoyo que obtuvo el evangélico de los diputados del PLN y la colaboración pasiva de varios diputados del Frente Amplio, que con su abstención sumaron votos para que Ramírez obtuviera la mayoría simple que necesitaba.

Pero este vínculo PLN-cristianos no es un fenómeno coyuntural, sino que parece tener afincadas ya sus raíces en la política costarricense.

En las pasadas elecciones municipales, el ex candidato presidencial Johnny Araya, quien había sido suspendido de su militancia en el PLN, se presentó como candidato a la alcaldía de San José a nombre del partido cantonal Alianza por San José.

En su papeleta iba acompañado por la pastora evangélica Paula Vargas, esposa de Gonzalo Ramírez, quien es ahora la vicealcaldesa capitalina.

No hay que olvidar que Antonio Alvarez Desanti fue el jefe de campaña de Johnny Araya para las elecciones presidenciales de 2014, que el liberacionista perdió ante el hoy presidente Luis Guillermo Solís.

Hoy, Johnny Araya ha vuelto al PLN para sumarse a la campaña de Alvarez Desanti en la que, según se rumora, los pastores evangélicos podrían tener una participación activa.

 

 

Desgarros

La entrega de la presidencia legislativa a un pastor fundamentalista ha causado al menos dos desgarramientos serios: uno en el PLN y otro en el Frente Amplio.

Destacados miembros de Liberación Nacional, como la exministra de Salud María Luisa Avila o el exministro de Educación Leonardo Garnier, no dudaron en expresar su molestia por la decisión.

“Me entristece el resultado y me entristece todo el proceso que vivimos hoy para nombrar al nuevo Presidente de la Asamblea Legislativa. Y me entristece más el papel que han jugado los diputados del Partido Liberación Nacional, asumiendo un triste liderazgo para promover y finalmente elegir a un diputado fundamentalista como Presidente Legislativo en el último año de esta Asamblea Legislativa”, afirmó Garnier en su muro de Facebook.

En el Frente Amplio, los diputados Jorge Arguedas y Ligia Fallas fueron invitados por el directorio político a separarse de la fracción, luego de que facilitaran con su voto la elección de Gonzalo Ramírez.

Otro diputado del FA, Gerardo Vargas, quien también negó su voto a Ottón Solís, ha sido blanco de implacables críticas desde las redes sociales, por parte de sus correligionarios, incluyendo al secretario general de la organización, Rodolfo Ulloa.

Esto sin contar las masivas condenas que ambos partidos han recibido de parte de la ciudadanía, que han dado los peores calificativos a las componendas políticas de este 1º  de mayo.

“La componenda para llevar a religiosos fundamentalistas a la presidencia del Parlamento nos hace retroceder más atrás de 1870, cuando las reformas seculares de Tomás Guardia y toda la generación de patriarcas liberales como Jesús y Ricardo Jiménez, quienes fundaron la Costa Rica moderna. Nos hace retroceder al Medioevo, a las épocas de Inquisición y el connubio de los torquemadas, los santones y poder. A las épocas de la ordenanza y ejecución contra Giordano Bruno.
Al PLN le debería dar verguenza su lamentable exhibición, un partido hoy totalmente deformado, travesti, dispuesto a cualquier cosa con tal de ganar poder. Incluso a traicionar sus orígenes como partido secular y laico. Los huesos de don Pepe Figueres y Daniel Oduber (fundadores de ese Partido, dos hombre agnósticos, cultos, promotores del secularismo) deben estar revolviéndose en sus tumbas, de pura indignación e ira”, escribió el politólogo Jaime Ordoñez en su muro de Facebook.