• Afirma diputado del PAC

Despido de Pablo Cob del CNFL se debió a irregularidades

  • La destitución de Pablo Cob como gerente de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) se debió a deficiencias en la gestión, que tuvieron un fuerte impacto económico, y no a una vil persecución como afirman sectores de la oposición, aseguró el diputado Javier Cambronero, del Partido Acción Ciudadana (PAC).
Pablo Cob, ex gerente de la CNFL.

La mala gestión ha provocado un elevado déficit a la institución, que a mayo de este año alcanzaba los 10.000 millones de colones, según un informe de a Contraloría General, afirmó Cambronero durante el plenario legislativo del miércoles.

“Se ha querido señalar que su destitución es producto de una vil y burda persecución y que de manera ingrata se le cobra el haber sido iceísta a ultranza, pero aquí de lo que se trata es de un modelo de corrupción y compra de conciencias por doquier. En este sentido y de acuerdo a  la línea del PAC, debemos denunciar lo que no está bien por transparencia, respeto  a la legalidad y resguardo de los fondos públicos”, señaló.

Cambronero dijo que hubo una serie de situaciones de “abuso” en materia gerencial, los cuales se comprueban con informaciones de la propia CNFL, como el hecho de que la gerencia contaba con 100 funcionarios y cinco vehículos de uso discrecional.

“Hubo total ausencia de concursos de selección y reclutamiento de personal, jefaturas sin empleados a cargo. En el staff gerencial se crearon plazas con altísimos salarios, superiores a otros puestos similares de mayor cantidad de años de carrera, el salario el señor Cob ha alcanzado los ¢12 millones y en materia de pautas publicitarias hubo desproporción”, enfatizó el diputado.

Agregó que en la gerencia ambiental se nombró a un familiar de Cob que no reunía requisitos para el cargo, pues su especialidad es en teología, entre otros hechos a su juicio irregulares.

“Lo más grave fue la creación de una gerencia para administrar el proyecto Olivier para brindar energía eléctrica a la Isla del Coco, presupuestado inicialmente en 84 millones de colonesy cuya inversión ya va por ¢1.000 millones. También el proyecto hidroeléctrico Balsa inferior, que pasó de una inversión de $130 millones a $310 millones, reduciendo la generación de 154 megavatios a 122 megavatios”, apuntó el diputado.

“El CNFL no es una “pulpería” y el presidente Luis Guillermo Solís se encuentra resolviendo “entuertos dejados por otros”, con el objetivo de velar por el erario público y devolver la fe en la institucionalidad, concluyó Cambronero.