• Más denuncias sobre criminalización de la protesta social

Protesta para pedir cierre del Zoo Simón Bolívar terminó con represión policial

La protesta que desde hace varios años protagonizan vecinos de San José y defensores de los animales para pedir el cierre del Zoológico Simón Bolívar, fue disuelta por la policía con acciones “desproporcionadas”, denunciaron los animalista que agregan que los agentes llegaron al lugar con armas de fuego y les hicieron un cerco antes de detener a varios e introducirlos con violencia en “las perreras”.

Este grupo clama, hace ya varios años, por el cierre del parque Simón Bolívar, ubicado en el barrio josefino de Amón, por las pésimas condiciones de cautiverio en que viven los animales. La actividad en esta ocasión se realizó el domingo 31 de julio, frente a la entrada principal del zoológico.  

Las personas que participan en las protestas se oponen al cautiverio de ejemplares de fauna silvestre pero además, sostienen que el zoológico no tiene la infraestructura requerida para mantener cautivos a grandes felinos y otros mamíferos que necesitan extensiones territoriales significativas para mantener su salud, mientras que en este parque permanecen encerrados en pequeñas jaulas, insalubres.

Sobre la violencia policial que denunciaron con mensajes, fotografías y videos a través de redes sociales, que también enviaron a la prensa, afirman que los agentes de la Fuerza Pública irrumpieron en la protesta pacífica portando armas de fuego. Señalan que algunos oficiales regresaron a vehículos policiales y las dejaron, pero otros las ocultaron en los chalecos antibalas.

Señalan además, que los policías hicieron un cerco alrededor de ellos, repitiendo en vos alta frases ofensivas y provocadoras, antes de proceder a detener a tres activistas que fueron introducidos con violencia “en las perreras”.

La representante de la Asociación Costarricense de Derechos Humanos (Acodehu) Marcela Zamora, quien acudió al lugar tras recibir un pedido de ayuda por el arresto de los tres animalistas, señaló que hasta este martes, desconocían la información sobre las razones de la detención de los activistas, si se les abrió un proceso judicial y, de haberlo, los cargos que se les señalan.

“Fueron puestos en libertad sin que les dijeran los cargos por los que se les detuvo, o si se abrió un proceso judicial en su contra, tras su detención mientras participaban en una protesta pacífica frente al Zoológico de San José”.

Zamora consideró que las nuevas detenciones de luchadores sociales, en esta ocasión por denunciar lo que valoran como una violación a los derechos de los animales cautivos en este parque, es una acción que se suma a la estrategia de criminalización de la protesta social que llevan a cabo la Fuerza Pública y el Sistema Judicial costarricense.

“La manifestación del domingo fue contra el maltrato que sufren los animales en el Zoológico Simón Bolívar y fue una protesta pacífica” dice un mensaje de los organizadores.

El emblemático cartel que encabezó la protesta decía: “Centro Penitenciario Simón Bolívar: 100 años fueron suficientes”, haciendo referencia al Centenario de la creación de este zoológico.

Para José Solano –uno de los detenidos que afirma haber sido víctima de maltrato por parte de los policías– la Fuerza Pública no deja pasar ocasión para ejercer su poder contra los luchadores sociales, “la detención de tres personas y el posible inicio de un proceso judicial a los tres, son parte de un plan de criminalización de la protesta social que sistemáticamente aplica la Fuerza Pública”.

“Eso es lo que está detrás de estos procedimientos ilegales de la policía costarricense, que se reiteran ya en varias manifestaciones, por distintos motivos y en diferentes zonas del país” dijo Solano.

En los videos reproducidos por la activista Stella Chinchilla, las personas que participaron de la protesta denunciaron abusos, uso de la violencia y arrestos ilegales.

Llama la atención entre los hechos denunciados, las declaraciones de una joven que afirma que sufrió una agresión sexista de parte de un policía.

La joven, que no se identifica con su nombre, en uno de los videos asegura que cuando terminó de grabar con su cámara, un agente se dirigió hacia ella y le dijo que estaba bien que les tomara fotos a todos “para que yo después fuera a masturbarme en el baño con las fotografías de los policías”.

La activista afirma que tiene fotos y el número de identificación del agente y adelantó que va a presentar una denuncia por acoso sexual contra ese policía.

Los detenidos narraron que los policías los llevaron “a pasear en perrera por varios lugares” de la ciudad, incluso regresaron al Simón Bolívar, y se mofaban de “su poder para someterlos”,  “mientras compraban cigarros y pizza”.

Una protesta sui generis contra el maltrato animal que este 31 de julio, se cargó con otras denuncias de abuso de poder, acoso e irregularidades que tendrán que ser investigadas por las autoridades competentes, dada la variedad de cosas que señalan los animalistas que piden el cierre del Simón Bolívar.