El domingo 2 de abril no es un domingo cualquiera

No sé bien por qué, me viene a la memoria aquella canción que dice:

Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera.

Me da leche condensada.

¡Ay que vaca tan sagrada!

Tolón, tolón, tolón, tolón.

 

Ha de ser, posiblemente, por el turno electoral del domingo 2 de abril y como todo turno que se precie debe contar con una mascarada.  El Gigantón del Cinismo  desfila en las urnas con el Diablo Evasor Fiscal,  la Muerte de la Honestidad andará por ahí llevándose en banda a los ilusos, el Padre Sin Cabeza cazará votos de miedosos y serviles.  Tampoco puede faltar la cimarrona y dicen que la cimarrona dará la sorpresa con la siguiente canción:

Tengo un partido corrupto,

me da bienes sin medida,

¡Ay que partido tan sagrado!

Tolón, tolón, tolón, tolón.

 

Tengo un partido corrupto,

me da cínicos por montón,

¡Ay que partido tan sagrado!

Tolón, Tolón, tolón, tolón.

 

Tengo un partido corrupto,

me da robos por montón.

¡Ay que partido tan sagrado!

Tolón, tolón, tolón, tolón.

 

Tengo un partido corrupto,

me da lavanderías por montón.

¡Ay que partido tan sagrado!

Tolón, tolón, tolón, tolón.

 

Tengo un partido corrupto,

me da fraudes por montón.

¡Ay que partido tan sagrado!

Tolón, tolón, tolón, tolón.

 

Y, bueno, sigan ustedes la música pues decía la sabiduría popular: El que canta sus penas espanta.

Si nuestra dignidad estuviera intacta, estaríamos como país llorando o trabajando contra esta pantomima en la cual hasta las prendas íntimas de cierto señor salieron a relucir.  Pero, el domingo, en la noche,  se abrazarán, porque aquí no ha pasado nada y la unión de los HERMANITICOS  es más fuerte porque deben SALVAR A LA PATRIA.  Lo que no hemos discutido y elaborado es cómo salvarnos de ellos y ellas.

¿Quién hará la historia de esta DEMOCRATURA?[1]

Isabel Ducca D.

 

 

[1] Tomo el neologismo de Franz Hinkelammert, quien lo creó en la década de 1980 para describir las “democracias” neoliberales y corruptas.