• Opinión

La intención nunca fue negociar

Por Fabiola Pomareda García*. ¿Para qué una negociación si el Gobierno y los principales partidos políticos en la Asamblea Legislativa están haciendo exactamente lo que pensaban hacer en un principio?: Lo que les da la gana, y sin asco. 

El Gobierno y la mayoría de diputados en la Asamblea Legislativa de Costa Rica decidieron arremeter con toda su maquinaria para aprobar el proyecto de ley de reforma fiscal, llamado “combo fiscal”. 

Con esto queda claro que su intención nunca fue negociar ni estar abiertos al diálogo, sino desgastar a las bases sindicales y a la ciudadanía en general que se mantuvo en manifestaciones, protestas y bloqueos desde el 10 de setiembre.

Como comentó el analista en discursos políticos, profesor de la Universidad de Costa Rica y militante del Frente Amplio Gerardo Hernández, ese grupo del Gobierno que se sentó a supuestamente negociar no era un equipo negociador, sino un grupo de choque tecno político con las estrategias para alargar, desgastar, dividir y llevar la situación hasta lo que estamos viendo hoy.

El domingo 30 de setiembre los principales sindicatos que se mantienen en huelga, rechazaron el documento de negociación. Las y los líderes sindicales lo rechazaron porque el Gobierno se opuso a retirar el proyecto de ley de la corriente legislativa para construir una nueva iniciativa con la participación de todos los sectores.

La mayoría de legisladores se han dedicado ahora a rechazar sin asco mociones que ayudarían a las personas de menos ingresos, como las exoneraciones a los productos de la canasta básica, a las universidades públicas y al equipo para personas con discapacidad. 

Por el contrario se dedicaron a aprobar mociones que benefician, por ejemplo, a las empresas ubicadas en zonas francas. Éstas quedaron exoneradas del Impuesto sobre el Valor Agregado o IVA sobre los insumos que necesitan para producir mercancías para la venta en el mercado local.

¿La pregunta es cuáles son esas empresas y a quién/quiénes pertenecen? También exoneraron del pago del IVA a la escuela de negocios INCAE.

El Gobierno también informó que da una semana de plazo a los sindicatos, para que acepten firmar el documento de negociación, que quedó en custodia del Ministerio de Trabajo. De cualquier manera, esto ya no importa pues los mensajes constantes del Gobierno y del partido oficialista es que tienen los votos necesarios para pasar el proyecto en primer debate y aprobarlo definitivamente a mediados del mes de octubre.

Entonces ¿para qué una negociación si están haciendo exactamente lo que pensaban hacer en un principio?: Lo que les da la gana y lo que beneficia a las cámaras empresariales, a sus amigos y a las cúpulas políticas y económicas.