El fraude en Honduras comienza con el control de las instituciones

Joaquín Mejía, abogado, doctor en Derechos Humanos e investigador del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), afirma que solo una revisión "acta por acta" desde que se produjo el apagón informático durante el recuento puede abrir la puerta a zanjar la crisis en Honduras.

 

Pregunta. ¿Cuál es la situación en la calle?

Respuesta. La situación es tensa. Hay una manifestación pacífica en las calles protagonizada por jóvenes de entre 18 y 20 años, que tenían nueve cuando ocurrió el golpe de Estado [contra Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009], y hay otro sector que ha realizando saqueos y actos vandálicos que empañan la protesta. Según la Alianza [encabezada por el opositor Salvador Nasralla y en la que está Zelaya], son gente infiltrada.

P. ¿En qué se basa la desconfianza en los resultados?

R. En el instituto ERIC hacemos anualmente un sondeo de opinión pública y el último dice que el 77,1% no confía en el Tribunal Electoral. Ahora, con todo lo que ha sucedido la desconfianza aumenta.

P. Se denuncia fraude pero nadie ha logrado demostrarlo.

R. El fraude está en el control total que ejerce el partido en el poder de las instituciones. En las últimas semanas estaban tan convencidos de que iban a ganar que tuvieron que recurrir a un fraude en el recuento. Cuando la noche del domingo llegan los primeros datos, llega también la orden de actuar y se produce una caída del sistema. Acto seguido comienza la remontada. Incluso otro de los partidos derrotados, el Liberal, anunció a través de su candidato, Luis Orlando Zelaya, que con sus datos el ganador es Nasralla con una diferencia de cuatro puntos. Esos datos coinciden con los que tiene la Alianza. Los dos principales partidos de la oposición coinciden en los datos.

P. ¿Hay alguna salida?

R. Hay una salida y es que el Tribunal Supremo Electoral haga el conteo acta por acta desde la caída del sistema, es así de simple. Pero el órgano electoral dice que solo se revisarán 1.030 actas. Desde que se cayó el sistema entraron 300.000 votos y la diferencia entre ellos es de menos de 90.000. Debe ampliarse el espectro de actas a revisar, pero el Partido Nacional se opone.

P. ¿Cuál es el objetivo de suspender garantías constitucionales y declarar el toque de queda?

R. El estado de sitio y la militarización parece destinada a provocar el pánico entre la población, y los medios de comunicación corporativos afines al Gobierno responsabilizan a la Alianza de Oposición a la Dictadura de generar el caos.

P. ¿Cómo valora el papel de la comunidad internacional?

R. El papel de la OEA es nefasto. Es tan marginal que el propio jefe de la misión, el expresidente [boliviano, Jorge] Quiroga ya se fue de Honduras. Eso es un reflejo de la poca importancia que la OEA le da a Honduras. La misión de observación de la Unión Europea sí está presionando para que se haga un conteo escrupuloso y haya certeza sobre los resultados.