Con ellos fueron sobreseídos el abogado Marco Castillo, quien efectuó el matrimonio, y los dos testigos de la boda.

Castillo, quien dio a conocer la información, explicó que la decisión de la Fiscalía se apega a la resolución dictada por la Sala Constitucional, el pasado 9 de agosto, que declara inválidos los artículos del Código de Familia que definían el matrimonio como un vínculo exclusivo entre un hombre y una mujer.

A su vez, el fallo constitucional se fundamenta en una resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) de 2018  que obliga al Estado costarricenses a reconocer a las personas homosexuales los mismos derechos que las leyes nacionales garantizan a las heterosexuales, lo que incluye el matrimonio.

El caso de Elizondo y Florez-Estrada enfocó la atención pública en un momento en que el tema de los derechos de las personas homosexuales agitaba el ambiente político nacional, sobre todo por la disposición del gobierno de Luis Guillermo Solís de hacer valer tales derechos.