Wikileaks filtra miles de documentos que atribuye a la CIA

El portal asegura haber obtenido los detalles de un programa de hackeo de teléfonos, ordenadores y televisores por parte del espionaje de Estados Unidos

Alejandro Assange, creador de Wikileaks.

Wikileaks, la plataforma fundada por Julian Assange para la filtración de informaciones confidenciales o privadas, ha comenzado este martes la publicación de miles de documentos que atribuye al Centro de Ciberinteligencia de la CIA. Se trataría, de confirmarse la autenticidad de estos datos, de los detalles y herramientas de un programa de ciberespionaje de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos para hackear teléfonos y ordenadores y el hecho de su publicación pondría en un serio aprieto a la agencia federal.

La plataforma asegura que se trata de la mayor filtración de documentos de la historia de la CIA, la cual, según Wikileaks, “recientemente perdió el control de la mayoría de su arsenal de hacking, incluyendo software, virus maliciosos, troyanos, sistemas de control remoto y documentación asociada”. “El archivo parece haber estado circulando de forma no autorizada entre antiguos hackers y proveedores del Gobierno, uno de los cuales le ha proporcionado fragmentos a Wikileaks”, añade en un comunicado.

Una parte de la filtración, a la que Wikileaks se refiere como "Año cero", consiste en 8.761 documentos y archivos de una red de alta seguridad aislada y situada en el centroque la CIA tiene situado en Langley, Virginia. El llamado programa "Año Cero" incluiría toda una serie de armas informáticas para poder hackear teléfonos y dispositivos producidos por compañías estadounidenses, como los iPhone de Apple, el sistema Android de Google, el Windows de Microsoft o los televisores Samsung con conexion a Internet, que se convertían en micrófonos encubiertos a través de los cuales espiar a sus usuarios.

Las técnicas de las que hablan supuestamente permiten a la CIA sortear el encriptado de plataformas de mensajería como Whatsapp, Telegram, Signam, Confide y Cloackman al entrar en ellos y obtener contenidos antes de que el encriptado se active. Esto causa un terremoto también entre las tecnológicas afectadas, pero Wikileaks sostiene que no ha filtrado toda la información qie posee, sino que algunas ciberamas hasta que haya "un consenso" sobre su naturaleza y cómo deberían desvelarse.

Los documentos abarcan el periodo de 2013 a 2016 y, según Wikileaks, se han eliminado algunos elementos identificativos para llevar a cabo un análisis profundo. Entre estos elementos eliminados figurarían objetivos y maquinaria de ataque a lo largo de Estados Unidos, América Latina y Europa.

Estos documentos salen después de los relacionados partidos y políticos franceses durante la campaña de 2012. Agentes de la CIA habrían recibido órdenes para averiguar las deliberaciones privadas de Nicolas Sarkozy sobre otros candidatos, así como las estrategias de François Holland y Marine Le Pen, las dinámicas de partido y sus posiciones respecto a política económica.

A finales de año, las agencias de inteligencia de Estados Unidos acusaron a Moscú que orquestar una campaña de espionaje durante las presidenciales que se acababan de celebrar, pero de un calibre muy distinto de este, ya que acusaron al Kremlin de filtrar correos privados del Partido Demócrata -que Wikileaks publicó- y difundir noticias falsas, entre otras estrategias, con el fin de degradar la candidatura de Hillary Clinton y favorecer la llegada de Donald Trump al poder.

Este episodio enfrentó a Trump, entonces presidente electo, contra sus propios servicios de espionaje, a los que restó credibilidad. Después de la toma de posesión, el 20 de enero, una vez ya en la Casa Blanca, el enfrentamiento volvió cuando la prensa publicó las conexiones de miembros de su equipo con Moscú. Las revelaciones de este martes, de confirmarse, darán a Trump una buena baza para insistir en que la agencia de inteligencia está plagada de soplones que no cuidan bien de la información confidencial. Jonathan Liu, un portavoz de la CIA citado por AP, se limitó señalar que no haría comentarios sobre la autenticidad o contenido de dichos documentos.

WikiLeaks había planeado una rueda de prensa a través de internet para presentar su proyecto Vault 7, pero posteriormente anunció en Twitter que sus plataformas habían sido atacadas y que intentará comunicarse más tarde. En un comunicado, el australiano, refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres desde 2012, dijo que la filtración de este martes es "excepcional desde una perspectiva legal, política y forense".