De aprobarse esta iniciativa, las pensiones de estos regímenes tendrán un tope de 2,5 millones, equivalentes a 23 veces el ingreso en la línea de pobreza definida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que actualmente es de 100.047 colones.

El proyecto de ley, que ingresó a la corriente legislativa a finales de abril, pretende el cierre de 13 regímenes de jubilación que son financiados con el presupuesto nacional, tales como Hacienda, Registro Nacional, exdiputados y Obras Púbicas, entre otros.

Los pensionados actuales y los que se jubilen en un plazo de 18 meses a partir de que se apruebe la ley podrán mantener los beneficios, pero los nuevos pasarán automáticamente al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja del Seguro Social.

 

Otros cambios

La propuesta de normativa, según explicó Morales a medios de prensa, eleva de 60 a 65 años la edad mínima de jubilación y de 25 a 30 años los de cotización.

También se establece que los beneficiarios, ya sean servidores activos o pensionados, coticen un 9%, con la posibilidad de que dicho porcentaje pueda elevarse hasta un 16% si el gobierno lo considera necesario técnicamente para dar sostenibilidad al régimen.

Según estimaciones de la Dirección Nacional de Pensiones (DNP), el número de pensionados bajo los regímenes con cargo al presupuesto nacional es actualmente de unos 60.000.