En el acuerdo, suscrito este martes, participan el MEP, el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) y la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias (ANAI).

“Con este convenio impulsamos la articulación entre las instituciones y los gobiernos locales para agilizar los procesos de construcción que permitan a la población en edad escolar contar con una infraestructura educativa de calidad. Un ambiente adecuado va de la mano de la permanencia en el sistema educativo”, apuntó el presidente Carlos Alvarado, quien participó en la firma del documento.

El convenio, que tendrá una vigencia de cuatro años prorrogables hasta por tres periodos iguales, faculta a las instituciones participantes a coordinar el desarrollo de infraestructura escolar mediante convenios específicos.

Así, el MEP podrá transferir recursos económicos y técnicos a las municipalidades, que se encargarán directamente de las obras.

El ministro del MEP, Edgar Mora, señaló la importancia de este convenio no solo por las oportunidades educativas que generará a la niñez y la juventud, sino también por el impulso que significará para el desarrollo de los diferentes cantones del país.

El sistema educativo costarricense enfrenta un gran rezago en materia de infraestructura, que se ha venido acumulando a lo largo de varias décadas.

Durante la pasada administración (2014-2018), el MEP invirtió 254.357 millones de colones en la construcción de edificios, aulas, instalaciones deportivas y otros espacios para las escuelas y colegios, pero buena parte de esos recursos (más del 50%) apenas alcanzaron para reparar los daños causados en las edificaciones por fenómenos naturales, como los huracanes Otto y Nate y el terremoto de Sámara de 2012.

Según el informe de labores de ese periodo, uno de los grandes problemas ha sido la poca capacidad ejecutiva de las juntas escolares que han estado a cargo de desarrollar el plan de construcciones.