Fracasó boicot contra inicio de curso lectivo

 Pese a las amenazas de boicot, el curso lectivo inició este jueves con normalidad en la inmensa mayoría de los centros educativos del país, donde 943.000 estudiantes cursan los distintos niveles desde preescolar hasta el tercer ciclo de la enseñanza general básica.

El Ministerio de Educación reportó que solo hubo problemas en cuatro escuelas de Upala y San Carlos, donde grupos de madres y padres de familia impidieron por la fuerza el ingreso a las instalaciones de alumnos y personal docente.

Los grupos de manifestantes portaban pancartas rechazando la aplicación de los programas de afectividad y educación sexual, porque aseguran que responden a “la ideología de género”.

Grupos religiosos fundamentalistas han difundido entre la población que, de aplicarse los nuevos programas de educación sexual, los niños serán adoctrinados en la idea de no tienen un sexo definido y que pueden optar por tener uno distinto al biológico. Además, afirman que los jóvenes serán incitados a celebrar orgías y a tener prácticas homosexuales desde los cuatro años.

La ministra Sonia Marta Mora calificó de “muy grave” la forma en que alguna gente interesada políticamente está deformando la realidad sobre este tema. “Es inaceptable que estén diciendo que los programas fomenten la homosexualidad”, apuntó.

Mora invitó a los padres de familia “a dar un ejemplo de apertura al diálogo y de respeto a los derechos de todos”, especialmente de los niños que tienen el derecho de ir a la escuela.

 Dijo además que quienes tengan dudas sobre los contenidos de los programas pueden acudir a los centros educativos para que sean informados por los directores y los maestros.

Y, finalmente, quienes del todo decidan que sus hijos no deben recibir esas lecciones, pueden hacer una carta dirigida al director del centro pidiendo que se les excluya de las clases, decisión que están obligadas a acatar las autoridades educativas por disposición de la Sala Constitucional.

La ministra ha explicado que los programas están diseñados con contenidos apropiados según la edad de los alumnos y su principal objetivo es protegerlos. En los primeros niveles se les enseña, por ejemplo, que deben acudir a personas de su confianza (madre, padre, maestros) cuando se sientan incomodados por acercamientos físicos o tratos de otro tipo por parte de niños mayores o adultos.

A los adolescentes se les invita a reflexionar sobre distintas formas de agresión, las formas de evitar un embarazo o la transmisión de enfermedades por vía sexual, motivando en primer lugar a postergar del inicio de la actividad sexual o al uso de medios de protección en caso de adolescentes que ya la han iniciado. También se quiere alertar a los jóvenes sobre las funestas consecuencias que tienen ciertas fiestas que se organizan al margen de los centros educativos, en los que se estimula el uso de drogas, licor y las prácticas sexuales.

“No podemos cerrar los ojos al hecho de que un 68% de los varones y un 53 de las mujeres ya han iniciado su vida sexual a los 18 años, y a que el 18% de los embarazos corresponden a mujeres adolescentes, según estudios hechos por organismos académicos y científicos”, manifestó la ministra.

Frente a estos hechos, la educación es la alternativa, nunca lo será cerrar los ojos y guardar silencio, afirmó.