Víctimas de incendio llegan a 33 en "casa del horror" en Guatemala

El refugio para menores en que murieron hasta ahora 33 jovencitas en Guatemala, producto de un incendio que se desató el miércoles, era al parecer una “casa del horror” según los detalles que se van revelando a cuenta gotas.

Una niña afectada por el incendio es auxiliada por un socorrista.

Diecinueve muchachas entre 14 y 17 años fallecieron durante el incendio en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, ubicado en San José Pinula, a 10 km de la capital guatemalteca. Otras 13 han ido muriendo en las horas siguientes en hospitales de la capital, producto de graves quemaduras.

Según fuente de los centros médicos, aún quedan 25 sobrevivientes, 12 de las cuales se encuentran en estado crítico.

El centro, a cargo de la Secretaría de Bienestar de la Presidencia, fue creado para dar protección a niños y jóvenes de ambos sexos víctimas de maltrato familiar, de abandono, o que se hallan en algún tipo de riesgo. Aunque estaba diseñado para albergar a 400 muchachos, actualmente albergaba cerca de 800.

En noviembre pasado, una muchacha que se escapó de la institución denunció que los menores eran víctimas de abusos sexuales y de tortura física y psicológica, tanto de parte de compañeros o compañeras como de algunos miembros del personal, denominados “monitores”.

Aseguró haber sido violada por compañeras lesbianas y dijo ser testigo de maltratos, como el de una niña que fue golpeada hasta vomitar sangre por no aceptar lo que la obligaban a hacer.

La organización humanitaria Grupo de Ayuda Mutua (GAM) pidió en esa ocasión al gobierno que abriera una investigación sobre las denuncias, así como para determinar el paradero de más de cien muchachos que habían desaparecido.

Una ola de críticas se desató en las últimas horas y el blanco principal ha sido el gobierno del presidente Jimmy Morales, ya que el centro era administrado por la Secretaría de Bienestar social de la Presidencia.

El titular de esta secretaría, Carlos Rodas, dio la cara para decir que asumía la responsabilidad de la tragedia, pero dijo que no estaba dispuesto a renunciar.

"No podemos recuperar esas vidas, pero sí podemos analizar el sistema (y) transparentarlo", aseguró.

Se trata de "una masacre", aseguró Hilda Morales, procuradora de Derechos Humanos de la Infancia, quien pidió una investigación administrativa y penal en contra de los responsables del hogar.

 

El incendio

 

Según versiones preliminares, la noche del martes, horas antes del incendio del miércoles, un grupo de jóvenes intentó fugarse tras denuncias de abusos y maltratos.

El mismo miércoles continuaron las expresiones de protesta y, según fuentes de la institución, algunas internas del ala femenina del centro encendieron un colchón. El fuego se salió de control y se produjo la tragedia.

El presidente Jimmy Morales decretó tres días de duelo y anunció el despido del director del hogar.

Poco después, inició el traslado de un número no precisado de jóvenes a otros centros o a casas de familiares.

Todo parece indicar que los hechos ventilados públicamente son apenas la punta de un iceberg de corrupción y violaciones a los derechos de estas jóvenes personas, que han sido doblemente victimadas.