Planta de tratamiento Los Tajos, en la Uruca, San José.

El porcentaje de población que utiliza alcantarillado sanitario con tratamiento de aguas residuales pasó de 8% a 15% entre 2015 y 2019, de acuerdo con datos de AyA. Esta cifra es ahora mayor a la de aquella población que utiliza alcantarillado sin tratamiento (13%), según datos de la institución.

El resto de la población costarricense (alrededor del 70%) sigue utilizando los tanques sépticos, que si bien resuelven el problema en zonas rurales o semirurales, no resultan funcionales en áreas de alta concentración urbana o en zonas costeras.

“Costa Rica se encuentra en la ruta del saneamiento, promoviendo las inversiones para mejorar la calidad del agua de ríos y mares, la salud pública y los derechos humanos. Los proyectos de alcantarillado sanitario, aunque costosos, son fundamentales en ciudades de alta densidad y zonas costeras, donde los tanques sépticos no son funcionales”, señaló la presidenta ejecutiva de AyA, Yamileth Astorga.

Actualmente, el AyA mantiene 9 proyectos de alcantarillado sanitario en el Área Metropolitana de San José, que abarca 11 cantones; en Jacó, Quepos, Golfito y Palmares; en Juanito Mora de Puntarenas; así como en la Ciudad de Limón, Moín y Puerto Viejo en el Caribe.

De acuerdo con el “Plan Nacional de Inversiones en Saneamiento 2016-2045”, se requiere una inversión de $6.224 millones en este campo.

El ministro de Salud, Daniel Salas, dijo que su institución ha promovido un programa denominado Saneamiento Básico Rural (SANEBAR) cuyo objetivo es dotar a las familias en pobreza y pobreza extrema de instalaciones sanitarias adecuadas para sus hogares.

“El saneamiento ambiental es trascendental para mantener una buena calidad de vida de la población. La adecuada recolección y tratamiento de aguas residuales, al evitar el contacto directo con contaminantes y malos olores, contribuye a evitar problemas para la salud física y mental”, recalcó Salas.

 

Monitoreo de calidad de ríos

En cuanto a los aportes del saneamiento al medio ambiente, la viceministra de Agua y Mares del MINAE, Haydée Rodríguez, resaltó la importancia del monitoreo para clasificar la calidad del agua de los ríos.

“El monitoreo nos va a permitir identificar puntos específicos para que las instituciones realicen inversiones. En este momento, se ha encontrado contaminación severa en los ríos María Aguilar, Jesús María, Torres, Tiribí, Reventado, Ciruela, Purires, entre otros”, señaló.

Los representantes de las tres instituciones destacaron la importancia de la V Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (V LATINOSAN 2019), que se realizará en Costa Rica del 1 al 3 de abril y en la que se espera la participación de 1200 expertos de Latinoamérica.

“Será un espacio para priorizar los esfuerzos en esta materia en Costa Rica y en la región latinoamericana, donde persisten 63,8 millones de personas sin acceso a un baño apropiado. Podremos conocer de primera mano buenas experiencias en saneamiento, agua potable y recuperación de cuencas de otros países y que podemos adaptar a nuestra realidad”, manifestó Astorga.