Vladimir Padrino, ministro de Defensa de Venezuela

El estamento militar reafirmó su "posición firme e inquebrantable para preservar la libertad, la paz, la soberanía e independencia de la nación, ante las malévolas ambiciones del imperio norteamericano", señaló un comunicado del ministerio de Defensa.

Los militares, sostén de Maduro, pidieron al jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Craig Faller, no subestimar "el honor militar de las soldadas y soldados venezolanos", un día después de que el oficial norteamericano le pidiera a la Fuerza Armada "decidir a quién representa: A su pueblo a un tirano".

Desde Tegucigalpa, donde participaba en una conferencia regional de seguridad, Faller dijo: "todos somos testigos de la lucha venezolana, la lucha entre un líder legítimo y uno criminal e ilegítimo", en alusión a la pugna por el poder entre el opositor Juan Guaidó y Maduro.

"Los voceros militares de EEUU ignoran, al igual que sus políticos, la realidad nacional y se hunden en la prepotencia, el cinismo y la doble moral", señaló en Twitter el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino.

El ejército venezolano "no acepta el chantaje, la manipulación, la intimidación ni las ofertas engañosas de agentes imperiales y sus títeres", prosiguió el ministerio, acusando a Washington de "apología de un acto de terrorismo" por haber apoyado la fallida sublevación militar contra Maduro del 30 de junio.

Ese día Guaidó, jefe parlamentario reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, lideró un alzamiento de una treintena de militares que buscaba quebrar el apoyo militar a Maduro para desalojarlo del poder.

Principal valedor de Guaidó, el gobierno de Estados Unidos anunció el martes que anulaba las sanciones a un exjefe de inteligencia como recompensa por su respaldo a la sublevación.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, dijo esperar que esto inspirara a otros altos mandos en Caracas a dar la espalda a Maduro, confrontado a la peor crisis económica en la historia moderna del país petrolero, y reiteró que Washington no descarta una acción armada.