• Desde hace 10 años la UCR investiga esta enfermedad

Amenaza de Mal de Panamá que ataca al banano reúne a científicos de América Latina y Caribe

El Mal de Panamá es una enfermedad destructiva que marchita las plantas de banano e impide el crecimiento de sus frutos poniendo en riesgo las plantaciones de este cultivo. Si bien su nombre alude a un país centroamericano, este mal no ha llegado a nuestro continente pero está causando gran devastación en Asia y África, lo que obliga a los gobiernos de América Latina y el Caribe a tomar medidas para prevenir su ingreso. 

Esta destructiva enfermedad afecta los cultivos de bananos, plátanos y guineos y amenaza con ingresar al continente y arruinar su producción, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y la economía de muchos países de América Latina y el Caribe.

Este miércoles y jueves (9, 10/08/2017) la Universidad de Costa Rica será sede del Encuentro Latinoamericano para la formación de la Red Académica sobre la Fusariosis del Banano (REDAFU), que tendrá lugar en el auditorio de la Unidad de Conocimiento Agroalimentario (UCAGRO).

Han confirmado su asistencia expertos provenientes de Brasil, Ecuador, México, Australia, Perú, Panamá, Nicaragua y Costa Rica quienes sostendrán un intercambio de resultados de las investigaciones más recientes alrededor de la incidencia del Mal de Panamá y los protocolos para su prevención. Así como sobre las acciones y planes para impedir la entrada del Mal de Panamá al continente.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las musáceas son el octavo cultivo alimenticio más importante del mundo, y el cuarto más importante en los países menos desarrollados. Por ello, el ingreso de la plaga que produce el Mal de Panamá a América ocasionaría pérdidas enormes que afectarían el mundo entero, dado que América Central y América del Sur generan el 77% de las exportaciones mundiales de estos productos.

Aportes de la UCR

En la última década, la Sede del Atlántico y el Centro de Investigaciones Agronómicas de la UCR han estudiado las poblaciones locales del hongo que causa el Mal de Panamá que son de otro tipo que los que están arrasando plantaciones en África y Asia, y han brindado recomendaciones para el diagnóstico y combate en esas regiones.

Expertos de la UCR, han señalado que “para brindar soluciones efectivas contra una enfermedad es necesario conocer bien al patógeno que la provoca”. Bajo esta premisa, investigadores de la Sede del Atlántico y del Laboratorio de Biotecnología de Plantas del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA/UCR) han estudiado por casi diez años el hongo que causa el Mal de Panamá, y que atenta contra la seguridad alimentaria y la economía de muchos países de América Latina y el Caribe.

Esta enfermedad, conocida también como Fusariosis del banano, es producida por el hongo Fusarium oxysporum f. sp. cubense (Foc), y afecta a la familia de las musáceas (que incluye bananos, plátanos y guineos cuadrados). Su infección provoca el marchitamiento de las plantas, y con ello compromete su producción. Durante el siglo pasado, la raza 1 de este hongo mermó los cultivos de la variedad de banano Gros Michel en todo el mundo, y ahora la raza 4 tropical (TR4) amenaza con dañar el grupo Cavendish, que por su resistencia reemplazó al anterior y hoy es el único que se emplea a nivel comercial.

El investigador Luis Gómez, especialista en fitopatología del Laboratorio de Biotecnología de Plantas del CIA, indicó que tanto este Centro como la Sede del Atlántico se han enfocado principalmente en la caracterización de la variabilidad de las poblaciones locales del patógeno, así como en protocolos para su detección.

Estudiar la variabilidad del hongo permite determinar si las poblaciones han cambiado con el tiempo y dan margen para orientar las estrategias de combate, explicó el investigador Gómez.

En este sentido, agregó, los estudios llevados a cabo en la UCR indican que las cepas locales pertenecen a las razas 1 y 2, tradicionalmente presentes en el país. “Las cepas de la raza 1 del hongo Foc son genéticamente similares a las de otros países latinoamericanos, como Honduras, Brasil y a cepas costarricenses incluidas en otros estudios previos.

 La fitopatóloga Ana Cecilia Tapia, de la Sede del Atlántico de la UCR explicó que “es la raza 4 tropical la que se ha encontrado en el Sureste Asiático, Asia Central, Oceanía, Oriente Medio y África. Aún no hay registro de que la enfermedad que produce la raza TR4 de este hongo haya ingresado a América, pero todo el continente está en alerta para prevenir su ingreso, pues se comprometerían cultivos de musáceas que se exportan a todo el mundo”.

Red Académica sobre la Fusariosis del Banano

Esta semana la Universidad de Costa Rica alberga el encuentro latinoamericano convocado por la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), con el fin de compartir experiencias e iniciativas para constituir la Red Académica sobre la Fusariosis del Banano (REDAFU), así como para resaltar la importancia de las musáceas en la seguridad alimentaria de las poblaciones americanas.

La actividad tendrá lugar el miércoles 9 y jueves 10 de agosto, en el auditorio de la Unidad de Conocimiento Agroalimentario (UCAGRO) de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias.

Expertos provenientes de Brasil, Ecuador, México, Australia, Perú, Panamá, Nicaragua y Costa Rica se reunirán para comunicar las acciones y planes de cada país para la prevención de la entrada del Mal de Panamá al continente, así como de la situación global de la fusariosis del banano.

Como invitados especiales asistirán Felipe Arauz, Ministro de Agricultura y Ganadería e ingeniero agrónomo; la doctora Raixa Llauger, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el doctor André Drenth, investigador de la Universidad de Queensland en Australia, país que ya sufre los efectos de la raza 4 tropical del hongo Foc.