Bryan Ruiz: la pieza indispensable

 

Sin Bryan Ruiz, la delantera de la Selección Nacional es como un perro en tres patas: camina, corre, lo intenta, pero no lo logra del todo.

Esto fue lo que evidenció con total claridad el encuentro en que Costa Rica cayó 1-0 ante Sudáfrica, la noche del jueves en el Estadio Nacional.

Un error de la defensa y un gol de los africanos en los primeros ocho minutos del partido. Era ésta una situación que la Sele pudo haber superado sin mayores dificultades ante un equipo que mostró disciplina táctica, buena condición física, muchas ganas y poco más.

Tras el gol, pero muy especialmente en el segundo tiempo, el equipo de Sudáfrica se replegó completamente y tejió una barrera alrededor de su cancha, contra la cual se estrellaron todos los esfuerzos del seleccionado nacional.

Los numerosos cambios ensayados por el técnico Oscar Ramírez no cambiaron en nada la situación, y entonces fue cuando la ausencia del delantero Bryan Ruiz se sintió hondamente. Enredado en la telaraña defensiva de los rivales, el equipo costarricense lució carente de ideas y los muchachos no atinaron más que a lanzar pelotazos desesperados.

Algunas individualidades de Tejeda, Borges, Venegas, Bryan Oviedo o Marco Ureña, pero el conjunto como tal no funcionó, no hubo la conexión necesaria para crear jugadas realmente peligrosas.

Hubo ausencia de liderazgo y de trabajo creativo, que es quizá el ingrediente más importante que Ruiz aporta al equipo en el terreno de juego.

Independientemente de la derrota por la mínima, el encuentro dejó un mal sabor a la afición y a los jugadores mismos, quienes reconocieron no haber funcionado bien.

Y preocupa porque el inicio de la eliminatoria mundialista está a las puertas y entonces ya no habrá más ensayos sino contabilidad de puntos. El “machillo” tiene la palabra.