Eric Nepomuceno

Michel Temer, ungido presidente por el Congreso brasileño es cada día más impopular.(Foto: Página 12)
  • Brasileños ponen sus esperanzas en la posible elección de Lula

Por Eric Nepomuceno. Hay, en Brasil, al menos una buena noticia: 2017, año amargo, de inclemente retroceso, llegó a su fin. Es verdad que derechos laborales de más de medio siglo fueron devastados, que el petróleo fue y sigue siendo regalado a las multinacionales, que se impone un retroceso en el sistema de educación pública, que la salud pública es un escándalo que crece un poquito a cada día, que el cinismo del gobierno de Temer logra ser cada vez más abyecto. 

  • Gracias a la manipulación ganan espacio en los medios y simpatía de la opinión pública

Los alcaldes de San Pablo y Río de Janeiro, João Doria y Marcelo Crivella respectivamente, desmantelarán las conquistas del PT. Otra figura que crece es Jair Bolsonaro, defensor de la dictadura. Nunca como ahora la clase política brasileña ha sido tan rechazada por la opinión pública. Ni siquiera en la dictadura: en aquel entonces, al menos se entendían las limitaciones impuestas a los partidos políticos.  

Michel Temer que ocupa la presidencia, desde el golpe institucional en Btasil.
  • Análisis de la crisis política

Por Eric Nepomuceno.A estas alturas, pasados casi seis meses del nombramiento de Michel Temer como presidente interino y poco más de dos de haber sido elevado a la categoría de presidente efectivo, a raíz del golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, el escenario político brasileño se ve cada vez más envuelto en nubarrones pesados y aciagos.

Las cámaras de televisión mostraron las justificaciones de los diputados que defenestraron a Dilma Rousseff y que apenas mencionaron de qué se la acusa. Votaron en nombre de Dios, la patria, la familia, 367 votos favorables y 137 contrarios a la destitución de Rousseff, que llegó al poder al amparo de 54 millones de votos.
La presidenta Dilma Rousseff es víctima de un golpe de estado judicial, según analistas.
El miércoles 29 de marzo el PMDB, principal integrante de la alianza de base de la presidenta Dilma Rousseff, anunciará oficialmente su salida del gobierno. El martes 12 de abril este partido abandonará los siete ministerios y los centenares de puestos de relieve que ocupa en la estructura del Estado (sí, porque por ese raro criterio de ética, el PMDB rompe pero no entrega de inmediato los cargos que controla). Y para el domingo 17, está previsto que la comisión de diputados encargada de analizar la apertura de un juicio político para destituir a Rousseff de la presidencia anuncie su veredicto.
La “delación premiada” de un senador del PT y ex dirigente opositor incrimina en la corrupción a gran parte de la clase dirigente de Brasil, oficialista y opositores. En ese contexto, Lula se disponía a aceptar un cargo para rescatar el gobierno de Dilma Rousseff.
El respaldo firme de la totalidad de los medios de comunicación a Neves, donde se concentra la oposición más feroz y determinada al PT y a Rousseff.
  • La incognita será saber que posición adopta Marina Silva, la gran derrotada de las elecciones de Brasil

 

La mandataria obtuvo el 41,6 por ciento de los votos, el opositor del PSDB Aécio Neves consiguió un 33,6 y Marina Silva debió contentarse con un 21 por ciento. Neves tuvo una doble derrota en su provincia natal, Minas Gerais.

Dilma insistió en denunciar el vandalismo y la violencia. Contundente, clasificó a los bandos de enmascarados que destrozan todo lo que encuentran en su camino de “fascistas”
  • Rousseff la hace frente a la nueva ola de protestas
  • Reiterando que el derecho a manifestarse es soberano y será respetado, Dilma insistió en denunciar el vandalismo y la violencia. Contundente, clasificó de “fascistas” a las bandas de enmascarados que destrozan todo lo que encuentran en su camino.
Las relaciones entre EEUU y Brasil continúan deteriorándose por el espionaje de Washington al gobierno brasileño, por lo que la presidenta Rousseff suspendió su visita oficial.
  • Rousseff canceló el encuentro con Obama previsto para octubre
  • No hay antecedentes de que un invitado suspendiese una “visita de Estado” y que lo hiciera la presidenta de Brasil muestra la gravedad de la situación. La Casa Blanca insinuó que mantendrá el sistema de vigilancia pese al escándalo.
En rincones y ciudades perdidos en el mapa y también en la periferia pobre de ciudades grandes faltan profesionales: los brasileños se niegan a aceptar estos contratos de trabajo.
  • Para vacantes en zonas remotas
  • En agosto, el gobierno lanzó el programa Más Médicos con el objetivo de contratar a 16.530 mil profesionales, pero solamente 938 médicos brasileños aceptaron trabajar en las ciudades previamente indicadas. Entonces llamaron a extranjeros.
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