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La diputada Maureen Clarke dijo haber sido presionada por sus compañeros y por eso renunció.

Por Oscar Núñez Olivas. -La comisión legislativa que estudia el llamado caso del “cementazo” se develó como un circo mucho antes de lo esperado. La noche del miércoles, los diputados de oposición bloquearon una moción para llamar a declarar a sus compañeros de curul Víctor Hugo Morales Zapata (ahora independiente),  Rolando González del Partido Liberación Nacional (PLN), Otto Guevara del Movimiento Libertario (ML), Luis Vásquez y Johnny Leiva del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), así como al magistrado Celso Gamboa.

Foto ilustrativa.

Por Oscar Núñez Olivas - Quitarle los recursos al Patronato Nacional de la Infancia (PANI) para trasladarlos al Ministerio de Seguridad, con el propósito de eximir a las empresas del pago de un impuesto anual de 300 dólares, es un acto ruin y vergonzoso, propio de neoliberales acérrimos al estilo Trump.

El 30 de setiembre de 1860, en la ciudad de Puntarenas, un pelotón de fusilamiento puso fin a la vida del presidente Juan Rafael Mora Porras, el gran héroe de la campaña nacional contra el filibusterismo esclavista norteamericano. Pocos días antes, el 12 de setiembre del mismo año en Trujillo, Honduras, había corrido idéntica suerte su más acérrimo enemigo, el jefe supremo de las huestes invasoras, William Walker.

Por Oscar Núñez Olivas. - He de decir que simpatizo con los taxistas rojos. No creo que en su mayoría sean unos sujetos desaliñados y groseros, como argumentan algunos.  He disfrutado, en viajes cortos o largos, conversaciones inteligentes y cargadas de exquisito humor a cargo del conductor de un taxi. Otros han sido poco comunicativos, me han cobrado un poco más caro o no han sido del todo amables,  pero estos son minoría.

Ayer estuve en la conferencia de prensa que ofreció la presidenta de Recope, Sara Salazar, para informar sobre el fin del convenio con China para la construcción de una refinería, en Moín, lo cual implica la salida por parte de la empresa costarricense de Soresco.

Llegó como un náufrago arrojado a la playa por una ola fortuita. Venía sin nombre, con una oreja rota y las huellas de muchos golpes en su cuerpo voluminoso y peludo. Aun así era un animal hermoso. Se instaló en un rincón del campus Omar Dengo, de la Universidad Nacional, y desde ahí contemplaba el mundo con sus doloridos ojos ambarinos, entre aterrados y suplicantes.

 

  Que el Partido Liberación Nacional salió fortalecido; que el PLN sufrió una derrota; que el PUSC se levanta de las cenizas como el Ave Fénix y se transforma en la segunda fuerza política; que el Movimiento Libertario y el Frente Amplio quedaron patitiesos y sepultados para siempre; que el PAC se quedó estancado; que el bipartidismo se ha instalado de nuevo. Esas son conclusiones que se escuchan en estos días, supuestamente extraídas de los resultados de las elecciones municipales celebradas el domingo. Las dicen políticos interesados y esos “analistas” que han dado en florecer en cada esquina, como las cantinas y los templos evangélicos. Pero esas no son más que tonterías que algunos medios de comunicación, perezosos para el análisis, repiten como loros sin saber lo que dicen.
La negociación colectiva es, sin duda,  un instrumento de gran importancia en la procuración de justicia social.

 

Por Oscar Núñez Olivas. Cada época tiene sus demonios.  Para la Edad Media, las brujas. Para el siglo XVI los protestantes. Para la Alemania nazi, los judíos. Para el siglo XX, el comunismo (o el capitalismo, según quien lo viera). Para la Costa Rica de 2015, las convenciones colectivas.

Del novelista y periodista costarricense Oscar Núñez Oliva

PRIMER CAPÍTULO

Juan José Montero, el jefe de redacción, tenía un olfato tan afilado como su nariz y a los primeros informes percibió el aroma de una noticia grande. Titular de portada, material abundante para una o dos páginas interiores y un tiraje especial para el pregón, se dijo ligeramente emocionado. En el mejor de los eventos, el asunto se podría estirar para una pequeña zaga de misterio -de dos a tres ediciones, pensó- pero eso dependía de elegir un reportero lúcido que supiera manejar el suspenso, sin caer en la tentación del morbo chabacano. En realidad no era reportero, sino reportera y se llamaba Maricruz Miranda. Nada más natural y sensato que asignarle la cobertura, se dijo el jefe de redactores. Y se lo dijo en serio, convencido de que en esta ocasión el ser joven y aventadilla no le restaba méritos, sino que le ponía, porque se iba a requerir vigor, temeridad y un toque de neófita candidez para metérsele al tema y sacarle provecho. Así que sin darle más vueltas a la cuestión le mandó a llamar a su oficina.

El costarricense Ernesto Núñez Chacón, es un talentoso trompetista de renombre internacional que también dedica parte de su tiempo a enseñar a jóvenes intérpretes. (Foto: María Núñez)
  • Crítica de Arte

 

El pasado miércoles tuve la ocasión de presenciar en el Jazz Café un maravilloso concierto de trompeta, a cargo de uno de esos escasos especímenes costarricenses que van al extranjero en busca de lo que muchas veces nuestro país no ofrece: oportunidades para crecer y llevar el talento propio hasta sus fronteras.

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